Respecto al cabello:
Paso 1: Calienta suavemente un poco de aceite de ricino en las palmas de las manos o caliéntalo rápidamente en el microondas. Asegúrate de que no esté demasiado caliente, solo lo suficiente.
Paso 2: Aplica el aceite tibio por todo el cabello y el cuero cabelludo. Presta atención a las zonas con cabello fino o quebradizo.
Paso 3: Para evitar que el aceite decolore tu almohada mientras duermes, cúbrete el cabello con una toalla o un gorro de ducha.
Respecto a las cejas y pestañas:
Paso 1: Empapa un hisopo de algodón o un cepillo de rímel limpio en aceite de ricino.
Paso 2: Aplica el aceite en las pestañas y cejas con precaución. Ten cuidado de que no te entre aceite en los ojos.
Consejos para usar durante la noche
Usa ropa vieja: El aceite de ricino es denso y puede manchar la ropa, así que cubre cualquier zona que pueda entrar en contacto con el aceite o usa ropa vieja para dormir.
Para evitar manchas, cubre tu almohada con una toalla vieja para proteger la ropa de cama. El secreto es la constancia: Incluya este producto en su rutina nocturna para obtener resultados óptimos.
Posibles reacciones adversas
Para la mayoría de las personas, el aceite de ricino es seguro, pero en algunas puede provocar reacciones alérgicas. Para asegurarse de que no haya ninguna reacción, haga siempre una prueba en una zona específica. Aplique una pequeña cantidad de aceite en una zona de la piel y espere un día para ver si ocurre algo.
Su piel y cabello lucirán más suaves e hidratados al despertar si usa aceite de ricino en su rutina nocturna. Como con cualquier remedio natural, los factores individuales pueden afectar el resultado, pero el uso frecuente se ha asociado con cambios positivos en la vida de muchas personas.