No necesariamente. Los investigadores tuvieron cuidado de señalar que se trataba de un estudio observacional, lo que significa que muestra una fuerte asociación, no una prueba de causa directa.
Además, no pudieron analizar la dosis exacta ni la duración.
Sin embargo, el conjunto de datos era enorme y los hallazgos coincidían con otras preocupaciones emergentes sobre los efectos secundarios de la gabapentina.
¿Por qué se ha disparado el uso de gabapentina?
La gabapentina existe desde principios de los 90, originalmente aprobada para tratar la epilepsia. Con el paso de los años, los médicos la han recurrido cada vez más para el dolor nervioso, el dolor crónico, el dolor posterior al herpes zóster y el síndrome de piernas inquietas, ya que se considera una alternativa más segura a los opioides.
Se suele recetar a largo plazo para el dolor de espalda, aunque los investigadores señalan que muchos pacientes que la reciben también pueden tener dificultades de movilidad, otro factor de riesgo conocido para la demencia.
Sin embargo, en este estudio, se emparejó a usuarios de gabapentina con pacientes con limitaciones similares que no tomaban el fármaco, lo que sugiere que la movilidad por sí sola no explica el deterioro cognitivo.
Qué significa esto para los pacientes
La moraleja es no entrar en pánico, sino estar informado.
Si usted o un ser querido está tomando gabapentina para el dolor de espalda, los expertos afirman que el estudio refuerza la importancia de:
– Controles cognitivos regulares
– Hablar con su médico sobre los riesgos y las alternativas
– Evitar el uso innecesario a largo plazo siempre que sea posible
– La gabapentina todavía se considera más segura que muchos analgésicos, pero es importante estar informado.
Como concluyen los investigadores: «Nuestros hallazgos indican una asociación entre la prescripción de gabapentina y la demencia o el deterioro cognitivo en un plazo de 10 años».
Dado el uso generalizado del fármaco, vale la pena prestar atención a este mensaje.