Debes consultar con un especialista si experimentas:
Secreción con sangre.
Dolor en la parte baja del abdomen al orinar.
Aumento significativo del flujo.
Cambios de color, olor o textura.
Irritación o picazón en la piel de la zona íntima.
Recuerda: este flujo es completamente normal y juega un papel importante en el sistema reproductor femenino.