La tarta de queso es uno de los postres más populares y versátiles del mundo. Se puede preparar de muchas formas, desde versiones horneadas tradicionales como la New York Cheesecake hasta las más rápidas y frescas que no necesitan horno. Esta receta que te traigo hoy es una tarta de queso sin horno, muy sencilla de hacer, y perfecta para quienes no tienen mucha experiencia en la cocina o simplemente buscan una opción práctica, rápida y deliciosa.
Además, al no necesitar horneado, es una receta ideal para los meses más cálidos o cuando simplemente no quieres encender el horno. Vamos paso a paso.
Ingredientes
Para la base:
- 200 gramos de galletas tipo Digestive o María
- 80 gramos de mantequilla sin sal (derretida)
Para el relleno:
- 500 gramos de queso crema (tipo Philadelphia, puede ser entero o light)
- 400 ml de nata para montar o crema para batir (mínimo 35% de materia grasa)
- 100 gramos de azúcar (puedes ajustar al gusto)
- 1 cucharadita de extracto de vainilla (opcional pero recomendado)
- 6 hojas de gelatina neutra o 10 gramos de gelatina en polvo sin sabor
Para decorar (opcional):
- Mermelada de fresa, frutos rojos, arándanos, mango, etc.
- Fruta fresca (fresas, frambuesas, arándanos, etc.)
- Hojas de menta
- Ralladura de limón o chocolate blanco
Preparación paso a paso
1. Preparar la base de galleta
Esta es la base clásica de muchas tartas frías. Se hace triturando galletas y mezclándolas con mantequilla para formar una especie de masa que se compacta en el fondo del molde.
Instrucciones:
Continúa en la página siguiente