Si tus paredes se están poniendo negras en una esquina, no es casualidad: descubre qué significa realmente (y cómo solucionarlo)

Quizás hayas notado una pequeña mancha negra formándose en la esquina de una pared. Al principio, podría parecer solo una mancha o una mota de suciedad. Pero con el tiempo, se extiende, se oscurece e incluso puede empezar a desprender un olor a humedad.

Lo que parece insignificante podría ser señal de un problema más profundo detrás de las paredes. Si bien no es motivo de pánico, es algo que no debes ignorar. Con las medidas adecuadas, puedes evitar que el daño empeore y restaurar tu hogar a un estado más saludable.

¿Qué causa estas manchas negras? (Spoiler: Es más que solo suciedad)
Las manchas negras en las paredes, especialmente en las esquinas, no suelen deberse a malos hábitos de limpieza. El verdadero culpable suele ser el exceso de humedad.

En habitaciones con poca circulación de aire, como baños con vapor, cocinas cerradas o dormitorios que rara vez se ventilan, la humedad persiste. Al entrar en contacto con las superficies frías de las paredes, se condensa, y es entonces cuando el moho comienza a proliferar.

Otras causas comunes incluyen filtraciones externas, como agua de una canaleta rota, goteras en el techo o humedad ascendente de los cimientos. Además, un aislamiento deficiente puede crear puentes térmicos: zonas frías donde la humedad se acumula con mayor facilidad.

Otro aspecto que se suele pasar por alto es la ubicación de los muebles. Cuando los armarios o sofás se apoyan directamente contra las paredes sin dejar espacio, el aire no puede circular correctamente, lo que permite que el moho crezca silenciosamente detrás de ellos.

Qué hacer de inmediato
Si ve que se forma una mancha oscura, es mejor actuar con rapidez. Cuanto antes responda, menos probable será que el problema se propague.

Comience por ventilar bien la habitación por la mañana y por la noche, incluso en invierno. Tan solo diez minutos de aire fresco pueden reducir drásticamente los niveles de humedad.

Luego, proceda a limpiar el moho. Una mezcla de vinagre blanco y agua tibia puede funcionar bien para las manchas superficiales. Para las manchas más persistentes, el peróxido de hidrógeno puede ser eficaz. Sin embargo, tenga cuidado: no use vinagre sobre piedra natural ni mármol, ya que puede dañarlo.

Asegúrese de alejar los muebles unos centímetros de las paredes para permitir la circulación del aire. Este pequeño cambio puede marcar una gran diferencia.

Si la habitación aún se siente húmeda, considere usar un absorbente de humedad o un deshumidificador eléctrico pequeño, especialmente en áreas como lavaderos o baños.

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