3. Freidoras de aire
Freidora de aire en la cocina: una razón para desenchufar los electrodomésticos
Hoy en día, las freidoras de aire están por todas partes, pero la mayoría de la gente no se da cuenta de que siguen consumiendo energía cuando se dejan enchufadas. Como muchos electrodomésticos de cocina modernos, las freidoras de aire están equipadas con pantallas digitales y configuraciones de memoria que requieren un flujo constante de electricidad. Incluso cuando no se cocina, consumen energía si siguen conectadas. Dejarlas enchufadas también puede aumentar el riesgo de cortocircuito, especialmente si hay grasa o residuos alrededor del enchufe. Si la resistencia no funciona correctamente, existe la posibilidad de que se caliente inesperadamente. Esto es peligroso, sobre todo si la unidad está cerca de toallas, papel u otros materiales inflamables. El ventilador interior también puede permanecer caliente durante un tiempo, incluso después de terminar de usarla. Esperar a que se enfríe y luego desenchufarla es una rutina segura. Es un pequeño paso más que mejora la seguridad general de su cocina y reduce su factura de electricidad.
4. Calefactores
Moderno calefactor infrarrojo en el suelo en una habitación acogedora. Espacio para texto
Los calefactores proporcionan el calor que tanto se necesita, pero también son conocidos por provocar incendios si se usan sin cuidado. Incluso apagados, muchos calefactores consumen energía si se dejan enchufados. Si uno se cae o se golpea mientras está conectado, podría sobrecalentarse o provocar un cortocircuito. Esto es especialmente peligroso en hogares con mascotas o niños pequeños. Los modelos más antiguos pueden carecer de protecciones de seguridad modernas, como el apagado automático o los sensores de temperatura, lo cual es una razón importante para desenchufar electrodomésticos como estos. Si hay algo inflamable cerca, como una manta, una toalla o una cortina, el peligro aumenta. Conectar los calefactores a alargadores o enchufes demasiado usados también es un gran peligro. Estos pequeños aparatos consumen mucha energía y pueden sobrecargar fácilmente un circuito. Es mejor desenchufar el calefactor cada vez que termine de usarlo. Este hábito mantiene su hogar más seguro y prolonga la vida útil del electrodoméstico.
5. Microondas
Un hombre limpiando un horno microondas
Los microondas son uno de los mayores consumidores de energía fantasma en la cocina. La pantalla del reloj consume electricidad todo el día. Muchos modelos mantienen activos sus circuitos internos incluso cuando no se usan, lo que les permite responder al instante al pulsar un botón. Esta comodidad tiene un coste, no solo para el bolsillo, sino también para la seguridad del hogar. Las salpicaduras de grasa y comida dentro del microondas pueden suponer un peligro de incendio si el aparato no funciona correctamente. Un cortocircuito en el panel de control puede provocar chispas, especialmente en aparatos antiguos. Rodear el microondas con toallas de papel, libros de cocina o estantes de madera aumenta el riesgo. Desenchufarlo ayuda a prevenir estos problemas. También te da un momento para comprobar si hay derrames o suciedad que deban limpiarse. Este pequeño cambio puede contribuir enormemente a mejorar la seguridad de tu cocina.