Al desenchufar los electrodomésticos después de usarlos, no solo ahorra en su factura de electricidad, sino que también reduce el riesgo de incendio y prolonga su vida útil. Muchos electrodomésticos siguen consumiendo energía incluso apagados, un fenómeno conocido como energía fantasma o de espera. Con el tiempo, esto puede acumularse, tanto en consumo de energía como en posibles riesgos. Los expertos en energía estiman que la energía de espera puede representar hasta el 10 % del consumo eléctrico doméstico. Desenchufar los electrodomésticos también es una forma inteligente de proteger sus aparatos electrónicos durante tormentas o subidas de tensión. Requiere poco esfuerzo y ofrece beneficios a largo plazo. Veamos cinco electrodomésticos comunes que siempre debería desenchufar cuando no los use. Además, compartiremos consejos para mantener su hogar más seguro en general.
1. Tostadoras y hornos tostadores
Un hombre preparando comida en un horno tostador: por qué debería desenchufar los electrodomésticos
Las tostadoras y los hornos tostadores se encuentran en la mayoría de las cocinas y se usan con frecuencia, pero también conllevan riesgos sorprendentes. Cuando las migas se acumulan dentro de la tostadora, pueden incendiarse si el aparato funciona mal o se sobrecalienta. Dejarla enchufada también permite que siga consumiendo electricidad, lo cual es un desperdicio si no se usa. Este desperdicio de energía se acumula, especialmente a lo largo de un año. Una subida de tensión o un enchufe dañado pueden provocar chispas o cortocircuito. Si hay materiales inflamables cerca, como toallas de papel o envoltorios de plástico, el riesgo es aún mayor. Algunas tostadoras antiguas no cuentan con medidas de seguridad modernas, lo que las hace más propensas a sobrecalentarse o incendiarse. También es fácil olvidar que las resistencias térmicas pueden seguir calientes mucho después de usarlas. Desenchufar y limpiar la tostadora con regularidad puede evitar problemas futuros. Este rápido hábito aumenta la seguridad en la cocina y ayuda a que la tostadora dure más.
2. Cafeteras
Fotografía de una encimera de cocina con cafetera y hervidor
Las cafeteras son prácticas, pero tienen un coste oculto. Muchos modelos siguen consumiendo electricidad para alimentar sus relojes integrados o mantener el agua caliente para preparar el café rápidamente. Ese consumo constante de energía afecta tu factura de servicios públicos con el tiempo. También sobrecarga los componentes internos, especialmente si la cafetera funciona durante horas al día. Si una resistencia falla mientras está enchufada, puede sobrecalentarse. Esto podría generar humo o, en el peor de los casos, un incendio. Las cafeteras suelen colocarse cerca de cortinas o artículos de papel, que pueden incendiarse rápidamente. Desenchufarla después de usarla ayuda a prevenir esto y, al mismo tiempo, ahorra energía. Algunas personas asumen que el apagado automático es suficiente, pero solo detiene el café; no detiene el flujo de energía. Acostumbrarse a desenchufarla hace que tus mañanas sean más seguras y que tu cafetera funcione mejor.