Segundo paso: Revisa los lóbulos de las orejas
Los lóbulos de las orejas pueden indicar salud cardiovascular:
Marca de Frank, un pliegue diagonal en los lóbulos: El riesgo de enfermedad coronaria es mayor en quienes presentan este pliegue. Las investigaciones sugieren que podría ser un signo de restricción del flujo sanguíneo causado por obstrucciones arteriales.
Lóbulos de las orejas más grandes: Los posibles desencadenantes incluyen infecciones, reacciones alérgicas o traumatismos físicos. Se recomienda consultar a un médico si la hinchazón persiste.
En tercer lugar, busca problemas en la piel.
Los problemas en la piel de las orejas pueden ser signos de un problema más sistémico o dermatológico:
Piel seca y con picazón: Esto podría indicar una infección por hongos, eccema o psoriasis. También puede indicar deshidratación o deficiencia de vitaminas en algunos casos.
Cualquier crecimiento o mancha oscura en la piel debe examinarse cuidadosamente para detectar signos de cáncer de piel. Los bordes irregulares, los cambios de tamaño o la asimetría en las manchas deben ser señales de alerta. Si pasa mucho tiempo al aire libre, especialmente al sol, debería revisarse los oídos con regularidad para detectar cualquier marca extraña.
Cuarto paso: Cuidado con el cerumen
El cerumen tiene una doble función: limpiar los oídos y ser un indicador de salud:
El cerumen acuoso o con mal olor puede ser señal de una infección en el canal auditivo.
La presencia de cerumen marrón oscuro o negro suele asociarse con estrés o exceso de cerumen.
El eccema y otras enfermedades de la piel que afectan al canal auditivo son causas comunes de cerumen seco y claro.
Paso 5: Preste atención a lo que oye y siente
Las alteraciones en la audición y las sensaciones auditivas a menudo pueden servir como indicador de alerta de problemas de salud más graves:
El tinnitus, o zumbido en los oídos, puede deberse a diversos factores. Algunos de ellos incluyen la exposición intensa a ruidos, infecciones de oído y trastornos médicos más graves, como la enfermedad de Ménière o la hipertensión arterial. El deterioro lento de la capacidad auditiva con la edad es un síntoma común, mientras que un deterioro rápido podría indicar una infección, un traumatismo o problemas circulatorios.
Si experimenta molestias constantes en el oído, podría deberse a un problema en la mandíbula (como la ATM) o en un nervio.
Detecte infecciones (Paso 6)
Las infecciones de oído a veces pueden ser señal de un sistema inmunitario sano:
Las infecciones bacterianas o fúngicas del oído externo, a veces conocidas como oído de nadador, pueden desarrollarse cuando el canal auditivo se humedece.
Infecciones de otitis media: Esto podría indicar un problema sinusal o respiratorio, y es más frecuente en niños.
Infecciones persistentes: Podrían ser señal de problemas de salud a largo plazo, como alergias o un sistema inmunitario debilitado. Paso 7: Verificar la falta de equilibrio
Los problemas que afectan el oído interno, vital para mantener el equilibrio, pueden indicar problemas de salud más graves:
Si siente mareos o vértigo, podría deberse a una migraña, una infección del oído interno o una disfunción vestibular. Un trastorno neurológico o la enfermedad de Ménière podrían ser la causa del vértigo persistente.
Caídas frecuentes: Podrían estar asociadas a problemas del oído interno que afectan su capacidad para mantener el equilibrio.
Evaluación de la salud nerviosa (Paso 8)
Debido a su proximidad a numerosos nervios importantes, los oídos pueden ser un indicio de problemas neurológicos subyacentes:
Los signos de daño nervioso o problemas de salud, como la diabetes, pueden manifestarse como entumecimiento u hormigueo.
Los signos de neuralgia del trigémino u otro trastorno nervioso podrían causar este dolor agudo.
¿Cuándo debo consultar a un médico? Muchos problemas de oído no son graves, pero deberías consultar a un médico si experimentas alguno de estos síntomas:
Pérdida auditiva repentina o tinnitus persistente.
Dolor de oído prolongado (más de unos días).