No sabía que a ellas les pasaba eso Revisa el 1er comentario

En otros casos, los especialistas relacionan esta conducta con momentos de cambio emocional. Es común que las personas decidan modificar su cabello —ya sea con un corte improvisado o con un estilo nuevo— cuando atraviesan crisis personales, rupturas amorosas o etapas de transición. El acto de cortarse el pelo en casa, sin la formalidad de una peluquería, puede simbolizar la urgencia de un renacer personal o la necesidad de dejar atrás una etapa que pesa emocionalmente.

También existe una lectura psicológica vinculada a la ansiedad y el control. Para algunas personas, cortarse el cabello ellas mismas representa una forma de canalizar tensiones o de recuperar poder en medio de una situación que se siente desbordante. En este sentido, el cabello funciona como un objeto sobre el cual se puede ejercer control inmediato, lo que brinda una sensación momentánea de alivio o dominio sobre la propia vida.

Por otro lado, hay quienes simplemente evitan ir a la peluquería por inseguridad social o por incomodidad al interactuar con desconocidos. La experiencia de sentarse frente a un espejo mientras alguien manipula la imagen personal puede resultar difícil para personas con rasgos de timidez extrema o con síntomas de fobia social. En estos casos, cortarse el cabello en soledad se convierte en una manera de evitar situaciones que generan estrés.