No sabía que a ellas les pasaba eso Revisa el 1er comentario

El cuidado personal siempre ha sido un reflejo de aspectos internos, y la psicología suele mirar con atención estos hábitos cotidianos para entender mejor la manera en que una persona se relaciona consigo misma y con los demás. Una de esas conductas que llama la atención es la decisión de no acudir a la peluquería y optar por cortarse el cabello en casa. Aunque a simple vista pueda parecer una elección práctica o económica, detrás de esta acción pueden esconderse diversos significados psicológicos.

Para algunos especialistas, esta práctica se relaciona directamente con la autonomía y la necesidad de independencia. Quienes deciden cortarse el pelo por su cuenta suelen sentir que tienen el control total sobre su imagen y no necesitan depender de otra persona para modificarla. Se trata de una manifestación de autoeficacia, es decir, la confianza en que uno mismo puede realizar con éxito una tarea sin ayuda externa.

Sin embargo, no siempre se trata de un simple gesto de independencia. En determinados contextos, cortarse el cabello sin recurrir a un profesional puede reflejar desinterés por la apariencia o incluso un rechazo a las normas sociales. Para la psicología, el cabello representa un elemento simbólico de la identidad, por lo que manipularlo sin intervención ajena puede expresar una postura de rebeldía, de inconformidad con las expectativas sociales o de búsqueda de autenticidad.