Enrojecimiento o manchas rosadas
Hinchazón
Zonas secas, ásperas o escamosas
Pequeñas protuberancias o puntos elevados
Picazón (su hijo se rasca o frota el oído con frecuencia)
Costras, supuración o secreción
Si nota costras, líquido amarillento o si la piel luce muy irritada, esto podría indicar una infección y podría requerir atención médica inmediata.
Qué puede hacer ahora mismo: Medidas sencillas para el bienestar en casa
Mientras espera la visita al médico, puede concentrarse en mantener a su hijo cómodo:
Limpie suavemente la zona con agua tibia y un limpiador suave sin perfume.
Evite jabones, exfoliantes o productos con fragancias fuertes o alcohol.
Seque con palmaditas en lugar de frotar.
Aplique un paño húmedo y frío durante unos minutos si el oído le pica mucho o está caliente al tacto.
Recuérdele con suavidad a su hijo que no se rasque, ya que esto puede empeorar la piel o provocar una infección (mantener las uñas cortas puede ayudar).
Estos sencillos pasos no sustituyen el cuidado profesional, pero pueden ayudar a calmar la piel y reducir las molestias hasta la cita.
Opciones de cuidado en casa y productos de venta libre
Puede considerar algunas opciones de venta libre mientras espera:
Una crema de hidrocortisona de baja concentración puede ayudar a reducir el enrojecimiento y la picazón si se usa según las instrucciones de la etiqueta y solo por un tiempo breve.
Un humectante o emoliente suave (sin perfume) puede ayudar a retener la humedad y fortalecer la barrera cutánea.
Algunos padres encuentran un alivio leve usando aceite de coco o gel de aloe vera en las zonas secas.
Para ver los pasos completos, ve a la página siguiente o abre el botón (>) y no olvides compartirlo con tus amigos de Facebook.