Conclusión
Los vasos sanguíneos no se deterioran con la edad, sino con pequeños hábitos cotidianos. Un bocadillo de salchicha, unas patatas fritas y un refresco parecen inofensivos. Sin embargo, después de los 50 años, estos mismos hábitos pueden provocar hipertensión, dolores de cabeza, hinchazón e incluso infartos.
Analice su dieta con detenimiento. Si al menos dos o tres de los alimentos mencionados forman parte de su rutina diaria, es hora de un cambio. Puede conservar los platos en sí, pero el cambio empieza en la alimentación.
Este artículo se proporciona únicamente con fines informativos. Evite la automedicación y consulte siempre con un profesional sanitario cualificado antes de aplicar cualquier información contenida en este texto. El equipo editorial no garantiza ningún resultado y se exime de toda responsabilidad por cualquier daño derivado de su uso.