2. Aceite de girasol refinado (especialmente para freír)
Su uso es frecuente, sobre todo repetido. Sin embargo, al calentarlo, este aceite forma compuestos que dañan las paredes de los vasos sanguíneos, espesan la sangre y desencadenan procesos inflamatorios.
¿Por qué es perjudicial?
• El exceso de ácidos grasos omega-6 provoca inflamación.
• Al freír, se forman compuestos tóxicos.
Alternativa saludable: aceite de oliva (usar solo en frío) y, para cocinar, mantequilla clarificada (ghee) o aceite de coco.
3. Pan blanco y pasta.
Parece inofensivo, especialmente en el desayuno. Pero los carbohidratos simples elevan el azúcar en sangre, desencadenan una respuesta de insulina y provocan inflamación. Son un atajo para el daño vascular interno.
¿Por qué son perjudiciales?
• Los picos de azúcar en sangre dañan las paredes arteriales.
• Aumentan los niveles de triglicéridos.
• Reducen la elasticidad de los vasos sanguíneos.
Alternativa saludable: Pan integral o de centeno, con moderación.
4. Yogures azucarados y postres preparados
Pueden parecer apetitosos, pero están repletos de azúcar, saborizantes y almidón. Incluso etiquetados como "naturales", estos ingredientes pueden ser una verdadera trampa para la grasa. El azúcar causa inflamación y las grasas de los postres aumentan la acumulación de colesterol.
¿Por qué son perjudiciales?:
Aumenta simultáneamente el azúcar y el colesterol en sangre.
Empeoran la composición de la sangre.
Aumenta la inflamación de los vasos sanguíneos.
Alternativas saludables: yogur casero sin azúcar, frutos rojos, frutos secos y requesón.
5. Refrescos y jugos enlatados
Aunque etiquetados como "sin azúcar", contienen edulcorantes artificiales, que también pueden ser perjudiciales. Las bebidas carbonatadas contribuyen a la inflamación, aumentan la acidez y alteran el equilibrio hídrico del cuerpo.
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