3) Flujo inusual
Los cambios en el color, la consistencia o el olor del flujo pueden deberse a diversas afecciones.
El flujo vaginal considerado "normal" es transparente o blanco, sin olor.
Si el flujo se vuelve amarillo oscuro, marrón, verde o gris, con olor a pescado o fétido, o grumoso, espumoso o con picazón, podría tratarse de cáncer de cuello uterino.
4) Dolor lumbar o pélvico
Los dolores en la espalda también podrían ser consecuencia de una afección degenerativa, como osteoartritis, enfermedad discal o estenosis espinal.
El dolor pélvico también puede deberse a afecciones como una infección del tracto urinario, enfermedad inflamatoria pélvica (EIP), quistes ováricos, endometriosis, cálculos renales o afecciones musculares, como espasmos del suelo pélvico o una hernia.
Si se combina con cualquiera de los síntomas ya mencionados, el dolor en estas zonas podría ser un síntoma de cáncer.