5. Personas que intentan bajar de peso
Aunque tiene menos calorías que los refrescos o los jugos, el agua de coco contiene entre 45 y 60 calorías por taza. Beberla sin pensar a lo largo del día puede acumularse, lo que podría dificultar el logro de los objetivos de pérdida de peso.
6. Personas con dietas restringidas en líquidos
Algunas afecciones médicas (como insuficiencia renal o cardíaca en etapa avanzada) requieren que los pacientes limiten la ingesta de líquidos. El agua de coco cuenta para tu ingesta diaria de líquidos, y un consumo excesivo puede contribuir a una sobrecarga de líquidos.
Reflexiones finales: La moderación es clave
El agua de coco es una opción saludable para la mayoría de las personas cuando se consume con moderación. Sin embargo, no es una solución universal, y la idea de que “lo natural es igual a seguro” puede ser engañosa.
Si tienes alguna afección médica o tomas medicamentos que afecten tus riñones, presión arterial o electrolitos, debes consultar a tu médico antes de incorporar el agua de coco a tu rutina diaria.
Que provenga de un coco no significa que sea adecuada para todos. Conoce tu cuerpo y bebe con inteligencia.