5. Herramientas necesarias
Para hacer esquejes de lavanda, necesitará algunas herramientas básicas: unas tijeras de podar o tijeras afiladas y limpias, un recipiente pequeño o maceta para enraizar y hormona de enraizamiento (opcional). Es importante usar herramientas limpias para prevenir la propagación de enfermedades, así que esterilice las tijeras con alcohol antes de usarlas.
También necesitará una mezcla para macetas con buen drenaje para enraizar los esquejes. Una mezcla a partes iguales de perlita y turba o una mezcla comercial para germinación de semillas funciona bien. Si decide usar hormona de enraizamiento, puede ayudar a acelerar el proceso, pero no es esencial para el éxito.
6. Guía paso a paso para hacer esquejes
Comience seleccionando un tallo sano, sin flores, de su planta de lavanda. El tallo debe medir entre 10 y 15 cm (4 a 6 pulgadas) de largo y tener varios pares de hojas. Con unas tijeras de podar esterilizadas, haga un corte limpio justo debajo de un nudo, ya que ahí se formarán las raíces.
Retire las hojas inferiores del esqueje, dejando solo unas pocas hojas en la parte superior. Esto reduce la pérdida de agua y favorece el desarrollo de las raíces. Si usa hormona de enraizamiento, sumerja el extremo cortado del tallo en el polvo, sacudiendo el exceso.
7. Preparación de los esquejes para plantar
Una vez preparados los esquejes, es hora de plantarlos. Llene el recipiente o maceta con una mezcla para macetas con buen drenaje y haga un pequeño agujero en el centro con un lápiz o el dedo. Inserte el esqueje en el agujero, asegurándose de que el extremo cortado quede enterrado a una profundidad de entre 2,5 y 5 cm.
Apriete la tierra alrededor del esqueje para fijarlo y riegue ligeramente para asentar la tierra. Tenga cuidado de no regar en exceso, ya que los esquejes de lavanda son propensos a pudrirse si se mantienen demasiado húmedos.
8. La mejor mezcla de tierra para esquejes de lavanda
Los esquejes de lavanda requieren una mezcla de tierra con buen drenaje para evitar la pudrición de la raíz. Una mezcla a partes iguales de perlita y turba es ideal, ya que proporciona buena aireación y retención de humedad sin encharcarse. También puede usar una mezcla comercial para germinación de semillas, diseñada para enraizar esquejes.
Evite usar tierra de jardín pesada o tierra para macetas que retenga demasiada humedad, ya que esto puede provocar enfermedades fúngicas. Si vive en un clima húmedo, considere agregar perlita o arena a la mezcla para mejorar el drenaje.
9. Plantación de los esquejes: Un proceso sencillo
Después de preparar la tierra e insertar los esquejes, coloque el recipiente en un lugar cálido y luminoso, pero sin luz solar directa. Un alféizar o un invernadero son ideales, ya que proporcionan el calor y la luz necesarios para el enraizamiento sin exponer los esquejes a condiciones extremas.
Mantenga un nivel de humedad constante en la tierra, ligeramente húmeda pero no empapada. Puedes cubrir el recipiente con una bolsa de plástico o una cúpula para crear un ambiente húmedo, lo que ayudará a evitar que los esquejes se sequen.
10. Cuidado de tus esquejes de lavanda
Los esquejes de lavanda suelen tardar de 4 a 6 semanas en enraizar, dependiendo de la variedad y las condiciones de cultivo. Durante este tiempo, revisa los esquejes regularmente para observar si hay signos de crecimiento y asegúrate de que la tierra se mantenga húmeda, pero no encharcada.
Una vez que los esquejes hayan enraizado y aparezcan nuevos brotes, aclimátalos gradualmente a las condiciones exteriores colocándolos en un lugar resguardado durante unas horas al día. Después de una o dos semanas, puedes trasplantarlos al jardín o a macetas más grandes.
11. Errores comunes que debes evitar
Un error común al propagar esquejes de lavanda es el exceso de riego. La lavanda prefiere las condiciones secas, por lo que es importante dejar que la tierra se seque ligeramente entre riegos. Otro error es tomar esquejes de tallos florales, ya que estos tienen menos probabilidades de enraizar con éxito.
Además, evite colocar los esquejes bajo la luz solar directa, ya que esto puede provocar que se marchiten y se sequen. En su lugar, proporcióneles luz brillante indirecta y mantenga una temperatura constante para unas condiciones óptimas de enraizamiento.