Posición B
Las personas que adoptan esta forma de sentarse suelen tener ideas que guardan en secreto porque no siempre hacen lo mismo con los demás. También son buenos oradores y disfrutamos escuchándolos; a menudo se inician debates profundos e interesantes. Son comprensivos y no juzgan. Son personas excepcionales, y si conoces a alguien cerca, no lo dejes escapar.
Posición C
Quienes adoptan esta postura son muy seguros de sí mismos y conocen tanto sus fortalezas como sus debilidades, y saben cómo utilizarlas sabiamente. Generalmente son muy sociables, están rodeados de muchos amigos y a menudo destacan porque siempre necesitan brillar.
Bajo su apariencia orgullosa y arrogante se esconde una persona amable y gentil, pero también independiente y consciente de sus capacidades.
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