Huevos y salud cerebral: La ciencia detrás de la memoria, la colina y el apoyo cognitivo

Son asequibles, versátiles y una fuente inagotable de nutrientes. Pero más allá de ser un alimento básico del desayuno, los huevos están captando la atención científica por su potencial para favorecer la salud cerebral a largo plazo.

Si bien ningún alimento por sí solo puede prevenir enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer, la combinación única de nutrientes en los huevos los convierte en un elemento valioso para una dieta que favorezca la salud cerebral. Exploremos la evidencia.

Los nutrientes de los huevos que potencian el cerebro

Los huevos son una fuente rica en varios nutrientes directamente relacionados con la función cognitiva:

1. Colina: La molécula de la memoria

Por qué es importante: La colina es esencial para producir acetilcolina, un neurotransmisor fundamental para la memoria, el estado de ánimo y el aprendizaje.

La ventaja del huevo: Los huevos son una de las fuentes dietéticas más concentradas. Un huevo grande proporciona aproximadamente 147 mg de colina, lo que cubre casi el 25 % de las necesidades diarias.

La realidad: A pesar de su importancia, la mayoría de las personas no consumen suficiente colina, lo que convierte a los huevos en una solución fácil y eficaz.

2. Luteína y zeaxantina: Antioxidantes cerebrales

¿Por qué son importantes?: Estos poderosos antioxidantes, conocidos por sus beneficios para la salud ocular, también se acumulan en el cerebro. Actúan como un escudo natural, protegiendo las células cerebrales del estrés oxidativo y la inflamación relacionados con el envejecimiento cognitivo.

La ventaja del huevo: Estos compuestos, presentes exclusivamente en la yema, se absorben con mayor facilidad a través de los huevos que de muchos otros alimentos.

3. Proteínas de alta calidad y vitaminas del grupo B

¿Por qué son importantes?: Los huevos aportan los nueve aminoácidos esenciales, los componentes básicos de las sustancias químicas cerebrales. También son ricos en vitamina B12 y ácido fólico, que ayudan a regular la homocisteína, un aminoácido cuyos niveles elevados se asocian con un mayor riesgo de deterioro cognitivo y demencia.

¿Qué dice la investigación?

Estudios observacionales prometedores han mostrado correlaciones entre el consumo de huevos y mejores resultados cognitivos:

Un estudio finlandés de 2019 descubrió que los hombres que consumían alrededor de cuatro huevos por semana no presentaban un mayor riesgo de demencia y algunos incluso mostraban un mejor rendimiento cognitivo.

Una investigación publicada en Frontiers in Nutrition (2022) vinculó el consumo regular de huevos en adultos mayores con mejores resultados en pruebas de memoria y velocidad de procesamiento.

Sin embargo, es fundamental comprender las limitaciones: estos estudios muestran una correlación, no una relación de causa y efecto. Sugieren que el consumo de huevos puede formar parte de una alimentación saludable, pero no que los huevos sean una solución milagrosa.

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