Los oligoelementos también desempeñan un papel directo, ya que son esenciales para la producción y el funcionamiento de los neurotransmisores, los mensajeros químicos que permiten la comunicación entre las neuronas. El resultado es una mejora casi instantánea de la claridad mental. La estática mental desaparece y se puede pensar con mayor claridad y mantener la concentración durante más tiempo. Es una herramienta perfecta para usar antes de una reunión importante, una sesión de estudio o en cualquier momento en que se necesite una mente ágil y concentrada.
7. Cómo y cuándo usar este sencillo reajuste
¿Listo para probarlo? El proceso es increíblemente sencillo. Toma una pequeña cantidad de sal rosa del Himalaya sin refinar de alta calidad. Cuando decimos una pequeña cantidad, lo decimos en serio: aproximadamente un cuarto de pizca. Solo necesitas unos pocos gránulos, no una cucharada. Coloca esta pequeña cantidad directamente debajo de la lengua. No la tragues; simplemente deja que se disuelva naturalmente.
La mayoría de las personas comienzan a sentir un cambio sutil en 30 a 60 segundos. Podrías notar que tu respiración se profundiza, que tu mandíbula se relaja o simplemente una sensación general de calma te invade. Los momentos ideales para usar este reinicio son a primera hora de la mañana para empezar el día con equilibrio, antes de las comidas para mejorar la digestión activando el sistema de "descanso y digestión", o en cualquier momento en que sientas una oleada de estrés, ansiedad o un antojo inminente. Puedes hacerlo una o dos veces al día según lo necesites.
Recuerda escuchar a tu cuerpo. Esta es una herramienta para una modulación suave, no un tratamiento médico. Se trata de restablecer la comunicación con tu sistema nervioso. (Como precaución general, si padeces una afección médica como hipertensión, enfermedad renal o sigues una dieta baja en sodio prescrita por un médico, siempre es recomendable consultar con tu médico antes de probar algo nuevo).
Conclusión
En un mundo que nos empuja constantemente al estrés y al desequilibrio, es empoderador saber que tenemos herramientas sencillas, naturales y efectivas a nuestra disposición para recuperar nuestra sensación de calma. La técnica sublingual de la sal del Himalaya es un ejemplo notable de ello. No es una píldora mágica, sino una forma sofisticada de comunicarte con tu cuerpo en un lenguaje que entiende: el lenguaje de los minerales y la electricidad. Aprovechando el poder de la absorción sublingual y el rico perfil mineral de la sal del Himalaya, puedes guiar suave y rápidamente tu sistema nervioso a su estado de equilibrio ideal. Te reto a que lo pruebes. La próxima vez que te sientas abrumado, tenso o aturdido, tómate 60 segundos para este sencillo reinicio. Te sorprenderá lo rápido que responde tu cuerpo cuando le das exactamente lo que necesita para prosperar.