El sistema simpático es tu respuesta de "lucha o huida". Es tu acelerador, diseñado para prepararte para la acción cuando percibes una amenaza. Tu ritmo cardíaco aumenta, tus músculos se tensan y tu digestión se detiene. El sistema parasimpático es tu respuesta de "descanso y digestión". Es tu freno, diseñado para ayudarte a relajarte, recuperarte, reparar y digerir los alimentos.
En nuestro mundo moderno de correos electrónicos, plazos y notificaciones constantes, la mayoría de nosotros estamos atascados con el acelerador a fondo, viviendo en un estado crónico de dominio simpático. Esto provoca ansiedad, falta de sueño, problemas digestivos y agotamiento. El truco de la sal sublingual es una forma poderosa de frenar conscientemente. El aporte repentino y directo de oligoelementos actúa como una señal para tu cuerpo de que está a salvo, ayudándote a pasar de la "lucha o huida" al estado de "descanso y digestión". Esto es lo que los expertos llaman "modulación autonómica": estás recuperando el equilibrio de tu sistema nervioso de forma activa e intencional.
4. Activando el Nervio Vago: El Controlador Maestro de tu Cuerpo
El nervio vago está profundamente entrelazado con tu sistema nervioso autónomo. Es el nervio craneal más largo y complejo, y recorre desde el tronco encefálico, pasando por el cuello, el pecho y el abdomen, conectando con el corazón, los pulmones y todo el tracto digestivo. Considéralo la vía de comunicación entre el cerebro y el intestino.
Un nervio vago en buen funcionamiento, o bien tonificado, es clave para sentirte tranquilo, conectado y resiliente. Cuando se estimula, desencadena una respuesta de relajación, disminuyendo la frecuencia cardíaca y promoviendo una sensación de paz. ¿Cómo ayuda la sal? La función de este nervio crucial depende en gran medida del equilibrio mineral. Cuando estás estresado o deshidratado, tu equilibrio mineral puede verse alterado, lo que afecta la función vagal.
La microdosis de minerales de la sal del Himalaya, administrada directamente al torrente sanguíneo en la parte superior del cuerpo, puede proporcionar un estímulo inmediato al nervio vago. Este suave "empujón" puede ser suficiente para aumentar el tono vagal, lo que a su vez ayuda a regular el estado de ánimo, reducir la inflamación e incluso mejorar la digestión y la capacidad para quemar grasa. Básicamente, estás despertando al controlador maestro de tu cuerpo y recordándole que active sus protocolos naturales de calma.
5. Elimina los antojos al instante y estabiliza tu estado de ánimo
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