De su baba a tu piel: Un camino inesperado
Quizás lo más curioso de las babosas sea el potencial que esconde su mucosidad. Esa sustancia pegajosa que tanto nos molesta contiene propiedades que podrían utilizarse en medicina y cosmética.
Se ha descubierto que posee enzimas con efectos regenerativos, antibacterianos y antiinflamatorios. La investigación médica ya estudia sus aplicaciones para acelerar la cicatrización de heridas.
Y hablando de belleza, hay algo interesante: su baba comparte componentes con la famosa baba de caracol, como ácido hialurónico y antioxidantes. Esto ha despertado el interés de los laboratorios que buscan ingredientes naturales para cremas hidratantes o tratamientos antiedad.
Un modelo útil para comprender el cerebro
Pero su historia no termina ahí. Las babosas también han sido objeto de estudio en neurociencia. Su sistema nervioso es simple, pero ha servido de modelo para comprender cómo funcionan la memoria y el aprendizaje, temas clave en el estudio del cerebro humano.