Paso 1: Prepara tu espacio de trabajo
Forra un molde para hornear de 20x20 cm con papel vegetal, dejando un borde que sobre para facilitar su desmoldado.
Reserva mientras preparas la mezcla de fudge.
Paso 2: Combina las chispas de chocolate y la leche condensada
En un recipiente apto para microondas, combina las chispas de chocolate y la leche condensada.
Calienta la mezcla en el microondas en intervalos de 30 segundos, revolviendo bien después de cada intervalo, hasta que el chocolate esté completamente derretido y suave. Esto suele tardar entre 1 y 2 minutos, dependiendo de la potencia del microondas.
Paso 3: Incorpora los ingredientes opcionales
Si usas extracto de vainilla, nueces, chispas u otros ingredientes, incorpóralos ahora a la mezcla de chocolate derretido. Asegúrate de que todo esté distribuido uniformemente.
Paso 4: Vierte la mezcla en el molde
Vierte con cuidado la mezcla de fudge en el molde preparado, extendiéndola uniformemente con una espátula.
Golpea suavemente el molde sobre la encimera para eliminar las burbujas de aire y lograr una superficie lisa. Paso 5: Enfriar y Cuajar
Coloque el molde en el refrigerador y refrigérelo de 2 a 3 horas, o hasta que el fudge esté firme y mantenga su forma.
Una vez cuajado, sáquelo del molde usando el papel de horno que sobresale y colóquelo sobre una tabla de cortar.
Paso 6: Cortar en Cuadritos
Con un cuchillo afilado, corte el fudge en cuadrados pequeños. Guarde las sobras en un recipiente hermético en el refrigerador hasta por 1 semana.
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