Consejo del chef para unas patatas fritas crujientes para chuparse los dedos

Primero, limpia y lava las papas.
Luego, y este es un paso esencial, córtalas con cuidado.

Para un corte perfecto, lo mejor es usar una mandolina o una cortadora de papas.

Si no tienes una, usa un cuchillo afilado para cortar rebanadas medianas,

que no tengan más de un centímetro de grosor. Cada rebanada se corta en palitos.

Coloca las papas en un recipiente con agua fría.

Déjalas así durante 20 minutos para eliminar el exceso de almidón.

Luego sácalas y sécalas con un paño limpio.

A continuación, vierte una capa generosa de aceite en la sartén.

Calienta y agrega los palitos de papa.

Déjalas así durante unos 5 minutos hasta que las papas estén doradas.

Si quieres, puedes agregar unos dientes de ajo.

¡Esto las hace aún más sabrosas! Retíralas de la sartén, colócalas sobre papel absorbente y déjalas enfriar lentamente.

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