Un recipiente de vidrio
Un poco de vinagre de sidra de manzana o vinagre balsámico
Unas gotas de jabón lavavajillas
Envoltura de plástico
Un palillo de dientes.
Luego, añade el jabón lavavajillas al vinagre. Esto eliminará la tensión superficial, permitiendo que las moscas se hundan en cuanto se posen en la superficie.
Instrucciones:
A continuación, cubre el recipiente con envoltura de plástico.
Usa un palillo para hacer pequeños agujeros en la envoltura.
Coloca la trampa en un lugar donde veas muchas moscas y deja que actúe.
Además, tu casa no desprenderá olores desagradables; el aroma del vinagre de sidra de manzana es mucho menos intrusivo que el de los aerosoles químicos. Si eliges una trampa sin olor, puedes optar por otros cebos sin aroma.
Cada vez más personas optan por reducir el uso de plásticos desechables, crear sus propios productos domésticos y mantener sus hogares de forma natural. Fabricar trampas para insectos es una parte integral de esta iniciativa y, además, ofrece resultados inmediatos.