Las manchas de lejía en la ropa de color son un problema común y desagradable. A veces, una prenda de color puede caer entre las blancas o mancharse al limpiar la casa.
En cualquier caso, casi siempre terminamos tirando la prenda manchada, pensando que es imposible recuperarla. O recurrimos a tintes para telas, que nunca se parecen al original.
La lejía es una sustancia con un olor muy fuerte que libera gases irritantes peligrosos para la salud. El contacto con la piel también es muy peligroso.
En este artículo, te sugerimos dos trucos sencillos para recuperar la ropa de color con manchas de lejía.
Primer truco
Mezcla 250 ml de agua a temperatura ambiente con una cucharada de tiosulfato de sodio hasta que se disuelva por completo.