Agua caliente: Todos conocemos los beneficios esenciales del agua.
En el contexto del adelgazamiento, el agua ayuda a potenciar la actividad del cuerpo.
Debe consumirse con moderación, ya que en dosis altas provoca palpitaciones y náuseas.
En general, cuanto mayores somos, menos eficiente es nuestro cuerpo, especialmente en lo que respecta a la pérdida de peso.