9 alimentos que debes eliminar de tu carrito de compras

Papas verdes: ¡Cuidado con la solanina!
Si sus papas tienen un tono verdoso, ¡cuidado! Este color indica la presencia de solanina, una sustancia tóxica que puede causar náuseas, vómitos e incluso confusión. Una buena peladura y, ¡listo!, el peligro se evita.

Anacardos crudos: falsamente inofensivos
En las tiendas, siempre se venden tostados, y no es casualidad. Los anacardos crudos contienen urushiol, un irritante que también se encuentra en algunas plantas venenosas. Consumirlos de esta manera puede causar enrojecimiento, picor… y mucho peor.

Nuez moscada: una especia con efectos inesperados
Usada con moderación, la nuez moscada realza los platos. Pero en grandes dosis, ¡se vuelve alucinógena! Tan solo dos cucharaditas pueden causar síntomas graves: delirio, náuseas y desorientación que duran varios días. Manipular con precaución…

Hongos silvestres: un juego peligroso
Cada otoño, los aficionados a los hongos terminan en el hospital por recoger el hongo equivocado. Algunos son mortales, como el orégano, que es casi idéntico a otras especies comestibles. A menos que seas un micólogo experimentado, lo mejor es limitarse a las setas de mercado.

Ruibarbo: ¡cuidado con las hojas!
Aunque sus tallos son deliciosos en tartas, las hojas son un descarte. Llenas de ácido oxálico, pueden causar graves problemas renales. Solo hay una regla: ¡tallos sí, hojas no!

Judías rojas: cocínalas bien, si no, nada.
Unas pocas judías rojas crudas o poco cocidas pueden causar intoxicación alimentaria. La fitohemaglutinina, una toxina natural, es la responsable. Por lo tanto, es esencial hervirlas durante al menos 10 minutos antes de cocinarlas.

Recuerda: comer bien también significa estar bien informado.
Comer sano también significa conocer los riesgos ocultos en nuestra dieta. Ninguno de estos alimentos debería prohibirse... siempre y cuando sigas unas sencillas reglas de preparación. Así que, ¿estás listo para replantearte tus hábitos culinarios?