4. Sal gruesa y vinagre
Espolvoreá una capa de sal gruesa sobre las manchas más persistentes y rociá con vinagre.
Dejá reposar 20 minutos y limpiá con una esponja húmeda.
La sal actúa como abrasivo natural y ayuda a desprender la grasa sin rayar.
Tips y consejos:
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Usá este método especialmente en el piso del horno.
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Enjuagá bien después para que no queden restos de sal.
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Ideal para hornos con manchas recientes o salpicaduras de aceite.
5. Pasta de bicarbonato y detergente
Hacé una pasta con 3 cucharadas de bicarbonato, una de detergente y un poco de agua caliente.
Aplicala con un paño o esponja, especialmente en las esquinas y la puerta del horno.
Dejá actuar 15 minutos y retirala con un trapo húmedo.
Tips y consejos:
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Es un método rápido y seguro para limpiezas semanales.
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Podés agregar unas gotas de limón para mejorar el aroma.
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No deja residuos ni olores fuertes.
6. Vapor de vinagre
Colocá una fuente con una mezcla de 1 taza de vinagre y 1 taza de agua en el horno.
Encendelo a 180 °C durante 40 minutos.
El vapor disuelve la grasa acumulada y facilita la limpieza posterior.
Cuando enfríe, pasá un paño húmedo para retirar los restos.
Tips y consejos:
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Ideal si no querés frotar demasiado.
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Ayuda a eliminar olores y bacterias.
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Podés hacerlo una vez al mes como mantenimiento general.
7. Lavado con jabón blanco rallado
Rallá un poco de jabón blanco y disolvelo en agua caliente.
Humedecé una esponja en esa mezcla y frotá las paredes del horno.
Este método es excelente para eliminar restos de grasa seca sin dañar el esmalte.
Enjuagá con un trapo limpio y secá.
Tips y consejos:
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Funciona muy bien en hornos esmaltados o de acero inoxidable.
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Si el horno tiene vidrio, también se puede usar sin problema.
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Es una opción económica y ecológica.
8. Limpiar con amoníaco (uso puntual)
Solo para casos extremos.
Colocá un recipiente con agua caliente en la base del horno y otro con un poco de amoníaco en la rejilla superior.
Cerrá la puerta y dejá actuar toda la noche con el horno apagado.
Al día siguiente, ventilá bien la cocina y limpiá con una esponja húmeda.
Tips y consejos:
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No lo uses con el horno caliente ni con fuego encendido.
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Siempre ventilá bien el ambiente y usá guantes.
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Reservá este método para limpiezas profundas ocasionales.
Con estos 8 trucos vas a poder mantener tu horno reluciente sin esfuerzo.
Cada método tiene su momento ideal, desde limpiezas rápidas hasta soluciones para grasa muy adherida.
Lo importante es la constancia: con una limpieza mensual y estos métodos naturales, tu horno va a lucir siempre como nuevo.