Los medicamentos que causan pérdida auditiva representan un desafío clínico. Se ha demostrado que los aminoglucósidos, el cisplatino, los diuréticos de asa, los antiinflamatorios, los antipalúdicos y los fármacos para la disfunción eréctil causan sordera, mareos y tinnitus.
El conocimiento científico permite una evaluación equilibrada de los riesgos y los beneficios, pero la prevención depende de una estrecha vigilancia médica. La detección temprana de los síntomas puede prevenir daños permanentes y preservar una calidad de vida saludable.