Los antibióticos aminoglucósidos, como la gentamicina, la amikacina y la tobramicina, se utilizan para tratar infecciones graves. Sin embargo, Cold Spring Harbor Perspectives in Medicine informa que entre el 20 % y el 50 % de los pacientes desarrollan daño auditivo tras su uso.
Según un estudio publicado en Frontiers in Cellular Neuroscience, este efecto se debe a la acumulación del fármaco en las células ciliadas del oído interno, donde genera radicales libres que las destruyen irreversiblemente, causando sordera progresiva y, en muchos casos, tinnitus persistente.
Además, un artículo publicado en The Anatomical Record advierte que algunos aminoglucósidos no solo afectan la audición, sino también el equilibrio. La gentamicina, por ejemplo, es altamente vestibulotóxica y puede causar mareos crónicos y pérdida de estabilidad.
Cisplatino y otros fármacos de quimioterapia
El cisplatino es uno de los fármacos más eficaces contra los tumores sólidos, con tasas de curación muy altas para el cáncer testicular. Sin embargo, un estudio publicado en la Revista de la Asociación Médica China documenta que hasta el 77% de los pacientes tratados desarrollan pérdida auditiva irreversible.
Este fármaco penetra en el oído interno a través de transportadores específicos. El artículo de Cold Spring Harbor Perspectives in Medicine explica que, una vez dentro, daña el ADN celular, bloquea procesos vitales y genera estrés oxidativo. El resultado es la muerte celular y la pérdida auditiva acumulativa.
Otros compuestos de la misma familia, como el carboplatino o el oxaliplatino, también pueden dañar el oído. Sin embargo, una investigación publicada en The Anatomical Record señala al cisplatino como el agente con mayor potencial para dañar la audición.
Diuréticos de asa y sus riesgos auditivos
Según el estudio de The Anatomical Record, los diuréticos de asa, como la furosemida y la bumetanida, se utilizan para tratar la hipertensión y las enfermedades cardíacas. Aunque sus efectos ototóxicos suelen ser temporales, al combinarse con antibióticos aminoglucósidos, pueden causar daños irreversibles.
Un estudio publicado en el American Journal of Audiology revela que estos fármacos alteran la composición iónica de la endolinfa, el líquido del oído interno, causando desequilibrios que afectan tanto la audición como el equilibrio. Algunos pacientes experimentan zumbido en los oídos y mareos poco después de iniciar el tratamiento.
La combinación de diuréticos y quimioterapia aumenta aún más el riesgo, lo que supone un reto para los pacientes con cáncer que también requieren un buen control de líquidos.
Antiinflamatorios y analgésicos comunes
Según Schacht et al. (2012), la aspirina, también conocida como ácido acetilsalicílico, y otros salicilatos pueden causar tinnitus y pérdida auditiva temporal. Aunque en la mayoría de los casos los síntomas desaparecen al suspender la medicación, con dosis altas el riesgo aumenta considerablemente.
En consecuencia, el estudio publicado en Cold Spring Harbor Perspectives in Medicine informa que el acetaminofén y otros analgésicos no opioides también se han relacionado con un mayor riesgo de problemas auditivos, especialmente con el uso prolongado.
Estos medicamentos generalmente se consideran seguros, pero la evidencia muestra que su uso prolongado, especialmente en combinación con otros fármacos, aumenta la probabilidad de complicaciones auditivas.
Antimaláricos y antibióticos específicos
Medicamentos como la cloroquina y la quinina, históricamente utilizados contra la malaria, pueden causar tinnitus, mareos y pérdida auditiva. El mecanismo exacto aún se está investigando, pero parece estar relacionado con el daño al nervio auditivo.
Además, antibióticos como la vancomicina, especialmente cuando se administran con aminoglucósidos, aumentan el riesgo de ototoxicidad. Este efecto combinado representa un riesgo considerable en el tratamiento hospitalario.
Aunque estos fármacos han salvado millones de vidas, su potencial ototóxico requiere una monitorización rigurosa en pacientes de riesgo.
Inhibidores de la fosfodiesterasa
El artículo publicado en The Anatomical Record describe cómo medicamentos populares para la disfunción eréctil, como el sildenafil (Viagra) y el tadalafil (Cialis), han recibido advertencias de seguridad debido a casos de pérdida auditiva repentina y vértigo.
El mecanismo no está del todo claro, pero se cree que afecta la perfusión sanguínea en el oído interno, reduciendo el suministro de oxígeno y nutrientes a las células sensoriales.
Aunque estos efectos son poco frecuentes, la creciente popularidad de estos fármacos justifica la advertencia. Los pacientes que noten zumbido en los oídos o pérdida auditiva repentina deben suspender su uso y consultar a un médico.
Conclusión