4 tipos de verduras están llenas de parásitos pero mucha gente todavía las come crudas todos los días

Brócoli

Sus diminutos capullos son el refugio perfecto para los huevos y larvas de insectos. Al lavarlos, añada una cucharada de harina al agua de remojo para ayudar a que estos pequeños organismos se alejen de las grietas.

Cilantro
Su aroma distintivo atrae la atención no solo de las personas, sino también de muchos insectos. La zona de la raíz es especialmente propensa a albergar nematodos. Al prepararlos, no se detenga al menos a 3 cm de la base.

3 pasos para eliminar eficazmente los parásitos de las verduras
Remoje brevemente bajo agua fría corriente
No separe las hojas todavía. Primero, remoje todo el manojo bajo agua corriente durante 30 segundos para eliminar los huevos y la suciedad superficial, especialmente alrededor de la base y las articulaciones del tallo, donde se esconde hasta el 80% de los parásitos.

Remoje bien con un truco sencillo
Llene un recipiente con agua limpia, añada 2 cucharadas de sal y media taza de vinagre blanco, y deje las verduras en remojo durante unos 15 minutos. El ambiente ligeramente ácido facilita la evacuación de los parásitos. Cualquier residuo flotante es prueba de que las verduras se están limpiando eficazmente.

Aplicar el calor adecuado durante la cocción.

Verduras de hoja: Escaldar en agua hirviendo durante 10 segundos.
Verduras de raíz como la raíz de loto: Cocinar al vapor o hervir durante al menos 3 minutos.
Los parásitos se eliminan a temperaturas superiores a 60 °C. Sin embargo, evitar la cocción excesiva para conservar los nutrientes.
¿Quién debe ser especialmente precavido?
Mujeres embarazadas: Con un sistema inmunitario debilitado, es mejor aclarar las verduras antes de consumirlas.
Niños: Sus sistemas digestivos aún están en desarrollo. Seleccionar productos de temporada con mínimos residuos de pesticidas y lavarlos bien.
Personas propensas a alergias: Evitar comer verduras crudas con alto riesgo de contaminación, ya que las proteínas desconocidas de los parásitos pueden provocar reacciones.
La próxima vez que vaya al mercado, dedicar unos minutos extra a comprender la "salud" de sus verduras. El verdadero riesgo no son los parásitos en sí, sino cómo se manipulan.