7. "Quizás estemos hablando de dos cosas diferentes".
¿Alguna vez has sentido que tú y otra persona tienen dos conversaciones completamente distintas, aunque, de alguna manera, usan las mismas palabras?
Esta frase reconoce esa confusión y redirige la discusión. Es una forma amable de decir: "Ni siquiera estamos en la misma página, así que continuar con esto podría causar más malentendidos".
A veces, las personas discuten no porque no estén de acuerdo, sino porque interpretan las cosas de manera diferente. Las personas inteligentes lo reconocen y cambian de tema, o se retiran por completo.
8. "Quizás deberíamos dejarlo aquí".
Ciertas conversaciones simplemente necesitan una salida, y esta frase la abre cortésmente.
Es una forma elegante de cerrar el tema cuando la discusión empieza a subir de tono o se acalora demasiado. En lugar de alargarla, esta frase sugiere una pausa, o un punto final, antes de que la situación se intensifique.
Las personas inteligentes saben que saber cuándo terminar una discusión es tan importante como saber cómo empezarla.
9. “La verdad se revelará con el tiempo”.
Esta frase es para esos momentos en que se debaten los hechos, pero ninguna de las partes está dispuesta a ceder.
En lugar de intentar demostrar un punto en el momento, las personas brillantes a veces lo dejan para el momento. Después de todo, la verdad tiene una curiosa forma de aflorar a la superficie, eventualmente.
Ya sea un desacuerdo sobre ética, datos o algo intermedio, esta frase demuestra con calma confianza en la realidad misma; no hay necesidad de insistir en el momento.
10. “Creo que ambos necesitamos un poco de espacio”.
A veces, la mejor manera de terminar una discusión no es con palabras, sino con silencio.
Retirarse no siempre significa haber perdido. Significa que estás protegiendo tu paz (y quizás la de ellos también).
Dar espacio es una estrategia que restablece las emociones y permite que ambas personas se tranquilicen. No descarta el desacuerdo; simplemente dice: “Retomemos esto más tarde, o quizás nunca”.
De cualquier manera, las personas brillantes saben que no todos los conflictos requieren una resolución inmediata.
11. "Probablemente no vamos a cambiar de opinión".
La mayoría de las discusiones no terminan con alguien gritando: "¡Guau, tienes razón! ¡He cambiado por completo mi visión del mundo!".
Las personas inteligentes saben que las creencias están entrelazadas con la historia, la cultura y la identidad personal. Cambiar la perspectiva de alguien a menudo lleva tiempo, y a veces, de todos modos, no es tu trabajo hacerlo.
Esta frase es una forma respetuosa de reconocer la improbabilidad de convencer al otro. Permite que la otra persona mantenga su postura sin cuestionar su valía. Eso no es debilidad, es sabiduría.